REVALORIZANDO COMUNIDADES Y TERRITORIOS

Retos para el Desarrollo Territorial del Oriente de Cabañas. Una mirada desde las aspiraciones de sus habitantes

21 de marzo de 2013

Compartir en:

Sistematización: Rafael E. Cartagena

Un territorio es un lugar que puede ser grande o pequeño, puede abarcar un municipio o puede extenderse más allá, abarcando varios municipios, un Departamento o todo el país. Por ejemplo, cuando una persona dice que es de Guacotecti, está hablando de un territorio pequeño. Cuando la misma persona dice soy de Cabañas está hablando de un territorio más grande. Y cuando dice soy de El Salvador se refiere a un territorio todavía más extenso.

Lo importante es que en un territorio le da sentido de pertenencia a la gente que allí vive. Ese sentido de pertenencia, esa identidad territorial, surge de las vivencias compartidas por quienes habitan el territorio: historias, costumbres, formas de hablar, comidas típicas, características geográficas o naturales como el clima, los ríos, los volcanes, y también las aspiraciones y problemas comunes. Todo eso nos marca y nos hace identificarnos con el territorio.

l desarrollo territorial es el mejoramiento de la vida de las personas en un territorio en sus distintos aspectos: en la salud, en la educación, en lo cultural, en lo económico, en lo ambiental. Si se descuida uno de estos aspectos no se puede decir que haya desarrollo territorial. Para alcanzar este objetivo es necesario hacer la “gestión” del territorio, esto significa identificar proyectos comunes, diseñar el futuro de manera participativa, plasmarlo en planes y llevarlos a cabo. El territorio es un espacio que compartimos con muchas otras personas, así que vivir en un territorio nos obliga a ordenar la convivencia, definir derechos y responsabilidades, manejar conflictos. Esa es la razón de ser de los procesos de planificación y gestión del desarrollo territorial.

El gobierno tiene mucha responsabilidad en el desarrollo territorial, pero es muy difícil que pueda lograrse dicho desarrollo de una forma integral sin la participación de las comunidades, las Alcaldías, y otras instituciones del territorio. Algo muy importante para poder planificar y gestionar el desarrollo territorial de forma eficiente es que las instituciones y personas conozcan realmente el territorio y puedan movilizarse a través del mismo. Por eso, cuando se planifica el desarrollo de un territorio extenso casi siempre es necesario subdividirlo en territorios más pequeños, para que las personas del lugar y que conocen el territorio tengan la posibilidad de participar.